Aplazan ejecución de única mujer en pabellón de la muerte

0
1697
Lisa Marie Montgomery y Bobbie Jo Stinnett
Lisa Marie Montgomery y Bobbie Jo Stinnett

Una vez más, el Departamento de Justicia de Estados Unidos reprogramó ilegalmente la ejecución de Lisa Marie Montgomery (52), quien sacó a una bebé de ocho meses del vientre de una mujer embarazada en 2004. La fecha estaba pactada para el 12 de enero y ahora no se sabe cuándo será el día definitivo.

SACÓ EL BEBE DEL VIENTRE DE UNA EMBARAZADA. SU MUERTE ESTABA PROGRAMADA PARA EL 12 DE ENERO

Todo programado por las autoridades hasta que el juez Randolph Moss logró anular la orden del director de la Oficina de Prisiones. Los abogados de la fémina pidieron que se amplíe el periodo para presentar una petición de clemencia porque contrajeron el COVID-19.

La corte, por lo tanto, concluye que ‘no se apega a la ley’ la orden del director para fijar una nueva fecha de ejecución mientras está en vigor un aplazamiento de la corte”, reveló Moss. Es así que la misma podría ser fijada después de que Joe Biden se convierta en el nuevo presidente.

Precisamente, el futuro mandatario está en contra que se aplique la pena de muerte ahora y en el futuro. Según uno de sus portavoces, este tratará de ponerle fin a la medida. Ante esta situación, todavía no se sabe con claridad si la sentenciada se salvará de una muerte segura.

Conoció a su víctima por un web chat

Montgomery usaba el nombre falso de ‘Darlene Fischer’ para entrar a la web de ‘Ratter Chatter’. Un día conoció a Bobbie Jo Stinnett (23) y también se hizo pasar como una fémina en gestación para congeniar con ella. Ambas compartieron sus correos electrónicos y su amistad fue cada vez más cercana.

Tras llevar días conversando, Lisa pactó para ir a visitarla el 16 de diciembre de 2004 en su vivienda de Skidmore, Misuri, porque la joven era criadora y vendedora de perros terrier y estaba interesada en adquirir un cachorro. Coordinaron bien y se encontraron como habían quedado.

El encuentro parecía normal hasta que la asesina estranguló a Stinnett con un cordón rosa. Al cerciorarse que ya estaba muerta, procedió a coger un cuchillo de cocina y le abrió el vientre. Cortó el cordón umbilical de la prematura y se la llevó para hacerla pasar como suya.

Becky Harper descubrió a su hija en una trágica escena. Estaba en un charco de sangre, como si “su estómago hubiera explotado”. Rápidamente llamó al 911 y los paramédicos llegaron con la ilusión de devolverla a la vida, por ello la llevaron al Hospital St. Francis en Maryville.

Sin embargo, los esfuerzos de los doctores fueron en vano y finalmente la declararon muerta. En sus manos hallaron restos de cabellos rubios, lo cual indica que intentó defenderse con todas sus fuerzas. La madre de la occisa sabía que se encontrarían y alertó a la policía para que capturen a la responsable.

La atraparon en menos de 24 horas

Lisa pensó que su plan resultó ser perfecto. Al día siguiente ya estaba en la comodidad de su casa, pero horas después llegaron los uniformados para arrestarla. La recién nacida, a quien pusieron Victoria, fue puesta en buen recaudo hasta que la llevaron a los brazos de su padre Zeb.

El caso fue calificado como un Acto de la Ley de Secuestro Federal, pues Montgomery llevó a la bebé de un estado a otro. “Secuestro con resultado de muerte” precisa el Título 18 del Código de Los Estados Unidos 1201, para lo cual se establece pena capital o cadena perpetua.

Un neuropsicólogo identificó lesiones en la cabeza de la asesina, exactamente en la zona donde se controla la agresión. Los abogados alegaron que su patrocinada sufría de pseudociesis, un trastorno mental que hace pensar a la que lo padece que está embarazada hasta con signos externos.

Debido a la severidad de los trastornos mentales de la señora Montgomery, las torturas sexuales y físicas que sufrió en su vida, y la conexión entre su trauma y los hechos de su crimen, solicitamos al presidente Trump que le conceda clemencia y le conmute la pena a cadena perpetua”, dijo uno de los abogados defensores, Sandra Babcock, en un comunicado.

El futuro de Lisa es incierto hasta el cambio de presidente en Estados Unidos. Asimismo otros dos condenados a pena de muerte se salvaron de su ejecución tras contraer el coronavirus.