Caníbal que se comió genitales de su víctima morirá en la cárcel

0
1267
Caníbal que se comió genitales de su víctima morirá en la cárcel
Caníbal que se comió genitales de su víctima morirá en la cárcel

Un tribunal de Berlín ha condenado este viernes a un hombre a cadena perpetua por asesinar a su pareja sexual como parte de una fantasía de canibalismo. El tribunal ha considerado probado que el hombre, un profesor de 42 años identificado como Stefan R., atrajo a su víctima, otro hombre, hacia su piso antes de matarle el 6 de septiembre de 2020. Después descuartizó el cuerpo y desperdigó las partes en distintos puntos de la capital alemana.

ATACÓ A SU VÍCTIMA CON UN CUCHILLO Y LE CORTÓ LA GARGANTA MIENTRAS AÚN ESTABA VIVO

La corte, que ha hallado culpable al hombre de asesinato y perturbación al descanso de los muertos, ha descartado la posibilidad de que el hombre obtenga la libertad dentro de los primeros 15 años de condena, debido a la gravedad del delito.

Leer también [Van 164 muertos en represión de protestas populares en Kazajistán]

“Es inhumano”, ha indicado el juez, Matthias Schertz, durante la lectura de la sentencia. “Un acto muy despreciable”, ha añadido. El condenado conoció a su víctima, Stefan Trogisch, un hombre de 43 años, en una ‘app’ de citas unas horas antes del crimen, según los investigadores del caso.

Persuadió a su víctima para que se drogara y se quedara inconsciente, pero su víctima no pensó que fuera a ser asesinado, según el juez. Los investigadores han señalado que atacó a su víctima con un cuchillo y le cortó la garganta mientras aún estaba vivo.

Después, según los investigadores, le cortó los genitales y se los comió. El juez ha destacado que el acusado tenía “ideas cada vez más desarrolladas sobre el asesinato y el canibalismo” y que visitó diversos foros de internet que hablaban sobre el asunto.

El tribunal ha especificado que, a diferencia de algunas de las personas activas en estos sitios, el acusado había planificado el delito con antelación. La Policía encontró herramientas para desmembrar, incluyendo “instrucciones para asesinar y castrar”, en su domicilio.

El crimen fue descubierto después de que personas que caminaban en una zona boscosa encontraran unos huesos que más tarde se identificaron como los restos del hombre, que llevaba desaparecido varias semanas.

El acusado ha guardado silencio durante los cinco meses que ha durado el juicio, pero al final negó haber matado a su pareja sexual. Justificó que sus comentarios en los foros eran únicamente “fantasías”, aseguró que habían pasado la noche en habitaciones separadas y que descubrió su cuerpo “al despertar”.

Así, indicó que no había llamado a los servicios de emergencia “por miedo” a que su homosexualidad pudiera hacerse pública, un testimonio que el juez ha rechazado. Se espera que el acusado apele la sentencia.

 

Origen del canibalismo

Más allá de que la antropofagia – el acto de incluir carne u otros tejidos humanos en la dieta – pueda producirse entre miembros de muchas especies, sin lugar a dudas el canibalismo como acto perpetrado por el hombre ha despertado la fascinación de historiadores durante los últimos siglos, en gran parte dadas las oscuras asociaciones ligadas a la centenaria práctica.

Es que el consumo humano de carne de sus congéneres que hoy representa sin lugar a dudas uno de los tabúes más aterradores de la historia humana, formaba parte de la cotidianidad de culturas que nos antecedieron y se extiende por más llamativo que parezca hasta el día de hoy, mediante una aplicación que forma parte de una tendencia progresista entre madres parturientas de todo el mundo.

Sin ir más lejos, el conjunto de “pueblos de los caribes” que en el momento del contacto colombino en el siglo XV ocupaba el norte de Colombia y el noreste de Venezuela entre otros territorios ya practicaba la antropofagia, llevada adelante mediante ataques organizados a la etnia “arawak” para capturar a niños, a los cuales castraban y criaban para comérselos.

A pesar de que muchos hoy día en sociedades occidentales continúan asociando al canibalismo con situaciones extremas de hambruna, casos criminales o personas con serios trastornos mentales, el exhaustivo repaso histórico de la sombría práctica, compilado en el libro “Canibalismo: Una Historia Perfectamente Natural” de Bill Schutt, obliga a replantear las nociones preconcebidas en la materia.

Más precisamente en la Europa del siglo XVII, la práctica de la hematofagia – o consumo de sangre humana – era considerada normal, recomendada por galenos para el tratamiento de los epilépticos. El autor asegura que tal era la popularidad de la costumbre, que al momento de llevarse adelante las ejecuciones públicas “se podía ver a los epilépticos parados cerca con una copa en la mano, listos para reclamar su vital elixir rojo“.

Según el experto, reyes y plebeyos que habitaban el “viejo mundo” alrededor del 1600 consumían rutinariamente carne humana, así como tripas y otras partes del cuerpo. “Lo hicieron sin culpa durante cientos de años” recalcó Schutt, quien además agregó que el consumo de sangre se hacía en ocasiones en formato de un polvo combinado con otros ingredientes, fórmula prescribida por médicos ingleses incluso hasta bien entrado el siglo XVIII.