Baja de peso y controla el colesterol con nabo

Baja de peso y controla el colesterol con nabo

Baja de peso, ayuda a superar enfermedades gástricas, baja el colesterol.

Los nabos son ricos en vitamina C y compuestos de azufre considerados como potentes antioxidantes de efectos beneficiosos para la salud. Ayudan a combatir diversas afecciones e inclusive a bajar de peso. Ahora entérese en qué casos consumir el nabo.

  • Estimulan el apetito y cuando se consumen crudos mejoran la mayoría de las enfermedades gástricas, inclusive las úlceras. Si se mastican lentamente en estado crudo ayuda a mejorar las infecciones bucales.
  • Es eficaz contra resfriados y sabañones. Se lo usa por sus efectos antiescorbuticos (falta de vitamina C) y antianemicos, ya que es rico en vitaminas y oligoelementos.
  • Es alcalinizante, por eso combate el exceso de acidez gástrica y la descalcificación de los huesos y mejora las hemorroides.
  • La raíz se ingiere cruda en ensaladas y puede cocerse. Las hojas del nabo, cocidas al vapor, combaten las obstrucciones intestinales.
  • Contra la acidez estomacal y los problemas redescalcificación, se utiliza el jugo de las hojas, mezclado con jugo de zanahorias, de berros y de espinaca. Tomar entre ½ y 1 litro diario durante unos 30 días
  • Las personas que sufren de osteoporosis puede incorporar el nabo en su dieta.
    Decocción diurética: rallar y exprimir nabo blanco hasta obtener uno tacita de jugo. Mezclarlo con dos tazas de agua caliente y dejar hervir durante 20 minutos. Puede agregarse una pizca de sal. Beber en dos dosis diarias, muy despacio.
    Cataplasma para contusiones: rallar un nabo y esparcirlo sobre un lienzo o gasa ancha. Colocar sobre el lugar afectado, con la tela entre el nabo y la piel. Poner otra gasa y vendar con papel engomado. Cambiar cada 10 minutos durante media hora.

Remedios populares

Para la garganta irritada y descongestionante de las vías respiratorias: Escoger un nabo grande y abrirle un hueco en el interior rellenándolo con miel. Luego colocarlo sobre un vaso que permita la entrada de sólo un tercio del tubérculo, si el nabo escogido es pequeño se pinchará cuatro palillos de mesa en su extremo para poder apoyarlo sobre el vaso. La miel, mezclada con la materia líquida del fruto, irá goteando y depositándose en el interior.
Es un proceso lento por lo que se aconseja prepararlo al primer síntoma. También se pueden macerar los frutos rallados en leche. Para un vaso grande se utiliza un nabo medio. Se dejará en maceración de seis a ocho horas y se tomará el líquido endulzado con miel o azúcar sin refinar.

Contra los dolores reumáticos o curar forúnculos y abscesos: Cocer 3 nabos cortados hasta que estén blandos, retirar del agua y hacer un puré. Luego sobre un paño poroso de algodón se coloca una buena cantidad y aplicar sobre la zona que se quiere tratar. El resultado es mejor si la pasta está moderadamente caliente.

Para adelgazar: Lavar y picar un puñado de perejil, 3 ramas de apio y 2 nabos. Hervir todos los ingredientes por 15 minutos en medio litro de agua. Beber a lo largo del día.
Amigdalitis: Rayar un nabo, colocarlo en una tela y escurrir, agregar el jugo de medio limón y hacer gárgaras sólo 2 veces al día (una en la mañana y otra por noche) durante 5 días.

Para la anemia: Elaborar un jugo que contenga nabo, zanahoria, rábanos, y berro los cuales se licúan Se aconseja beber este jugo una o dos veces al día.
Cálculos biliares o piedra en la vesícula: Lavar y cortar un nabo crudo en pedazo y poner en una licuadora junto con un poco de agua. Licuar por unos instantes. Este jugo previene la formación de cálculos biliares y ayuda incluso a disminuir el colesterol malo.

Para la artritis: Tomar un jugo de vegetales que contenga nabo, espinaca, apio y remolacha una vez al día.

Para tomar en cuenta

A pesar de todos sus beneficios, hay que tener en cuenta que los nabos, además de fibra, presentan compuestos de azufre que producen flatulencias y dificultan la digestión. Por lo tanto, es aconsejable que las personas que presenten trastornos digestivos de este tipo moderen el consumo de estas raíces.

El consumo habitual de nabo no provoca ningún problema en aquellas personas que presenten un funcionamiento normal de la glándula tiroides. Sin embargo, se recomienda evitar su ingesta frecuente en personas con hipotiroidismo (funcionamiento disminuido de la tiroides), ya que los nabos, cuando se machacan, liberan sustancias que impiden la absorción de yodo en esta glándula, con lo que frena así su funcionamiento

Los nabos son ricos en un tipo de ácido orgánico conocido con el nombre de ácido oxálico. Este compuesto también abunda en las espinacas, las acelgas y la remolacha, y tiene la capacidad de formar en el intestino complejos insolubles con minerales como el calcio y el hierro que impiden su asimilación. Hay personas que tienen predisposición a formar cálculos en el riñón de “oxalato de calcio”, motivo por el cual se ha de restringir el consumo de nabos en su alimentación.

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