La memoria: ejercicios para mejorarla

La memoria: ejercicios para mejorarla

Ocho consejos que te ayudaran a no olvidar

Así como se ejercita el cuerpo, también es posible ejercitar la memoria para mantener la mente ágil y despierta, evitando así que los olvidos se hagan cada vez más habituales.

A medida que los años pasan, es probable que los olvidos se vayan acrecentando, también puede pasar que en momentos de estrés sea muy difícil recordar dónde estaban las llaves o los lentes, sin embargo, se trata de olvidos triviales, de un desgaste normal que no tiene que ver con un problema a nivel neuronal o un trastorno cerebral, y por eso es posible evitarlos con una serie de ejercicios diarios.

El deterioro o desgaste de la mente suele comenzar a partir de los 50 años, cuando evitar el sedentarismo tanto físico como mental se hace más necesario. Pero no hay que preocuparse, porque distintas investigaciones han demostrado que retrasar el deterioro mental y disminuirlo es posible a partir de una serie de hábitos saludables como dormir bien, alimentarse sanamente, evitar el alcohol en exceso, no fumar, hacer actividades físicas, y, además, incorporar una “gimnasia mental”.

Para ayudar a ejercitar la mente, el Instituto de Neurología Cognitiva (INECO), recomienda:

Un lugar para cada cosa: establecer un lugar único para cosas indispensables como las llaves, la agenda, el celular o la cartera, ayudará a evitar esa pérdida de tiempo y energía antes de salir de casa.

Innovar: variar el recorrido de la casa al trabajo, conocer nuevas calles yendo al súper o al gimnasio, cambiar de camino saliéndose de lo habitual, son maneras de ejercitar la mente, porque resolver problemas y aprender cosas nuevas aunque sea a pequeña escala, es bueno para el cerebro.

Caminar: distintos estudios han demostrado que la gente rinde mejor durante los test cognitivos luego de una caminata y que las imágenes funcionales del cerebro muestran mayor actividad efectiva después del ejercicio, por eso caminar se convierte en una excelente manera de trabajar el cerebro.

Socializar: continuar socializando a través de distintas actividades cuando el trabajo a menguado por la jubilación, conversar, intercambiar novedades y opiniones con amigos, estudiar, hacer cursos, es decir, estimular al cerebro con actividades placenteras y enriquecedoras, es muy recomendable.

Tratar de recordar más: aunque agendar en el celular los teléfonos de familiares y amigos sea práctico y muy cómodo, vale mantener la costumbre de memorizarlos. Para plasmarlos en la memoria, lo mejor es agruparlos de par en par y al anotarlos hacerlos grandes para después visualizarlos mejor.

Escribir: anotar cosas es también un ejercicio mental. No hace falta ser un escritor eximio, simplemente con tener un anotador y un lápiz a mano cerca del teléfono para escribir mensajes o recordatorios, basta.

Armar reuniones y encuentros con amigos: organizar una cena, pensar el menú, establecer dónde se sentarán los invitados, cocinar, son todas actividades que ejercitan la mente y ayudan a establecer vínculos y a socializar.

Planear un viaje: investigaciones han demostrado que viajar es bueno para el cerebro porque al hacerlo conocemos y experimentamos nuevas culturas y costumbres, además de que nos ponemos en contacto con distintos idiomas que si bien puede que no aprendamos, resultan muy estimulantes. No hace falta irse muy lejos, un viaje a pocos kilómetros alcanza.