Las razones para bañarse con agua fría y caliente a la vez

Las razones para bañarse con agua fría y caliente a la vez

Relaja los músculos y alivia los dolores reumáticos

Esta rutina de 90 segundos te llenará de energía cada mañana. La rutina que defienden los expertos de Career Girl Daily’ es la siguiente: después de lavar todo el cuerpo como lo haces habitualmente, debes aclarar con agua fría y aguantar durante 30 segundos seguidos; a continuación puedes volver al agua caliente durante otros 30, para acabar de nuevo con agua helada otros 30 segundos.

Con esta fórmula se beneficiarían los sistemas estructurales y orgánicos del cuerpo y se generaría equilibrio y bienestar inmediato. Por la mañana tiene un efecto energizante y calmante y activa una sustancia llamada noradrenalina que ayuda a combatir la depresión y mejora el estado de ánimo.

La combinación de agua fría y caliente tiene varias ventajas. Con el agua caliente se consigue dilatar los vasos sanguíneos y relajar los músculos, liberando la tensión acumulada y aliviando los dolores reumáticos. Por otra parte, el vapor el agua ayudaría a liberar las vías respiratorias en las personas alérgicas o con alguna enfermedad respiratoria.

El agua fría, por su parte, contrae los vasos sanguíneos y estimula la circulación. Es muy eficaz para eliminar el cansancio físico y psíquico, la retención de líquidos y los efectos de una noche de pocas horas de sueño. El frío activa el metabolismo, ayuda a eliminar toxinas y grasa y estimula la producción de glóbulos blancos, reforzando el sistema inmunitario.

El contraste de temperaturas mejora el retorno venoso y disminuye la inflamación en las extremidades. La ducha perfecta debe comenzar con chorros de agua fría, perfectos para activar la circulación, luego chorros de agua caliente para relajar los músculos, y para terminar, volver otra vez al agua fría para empezar el día con energía.

Artículos Similares

Cómo alimentar  a los conejos

¿Necesitan los niños un ‘coach’?