Tras las huellas de 9 mujeres que escaparon de la muerte nazi

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Hélène Podliasky
Hélène Podliasky

Cuando la tía abuela de Gwen Strauss reveló que había liderado un grupo de nueve mujeres de la Resistencia en una huida de una marcha de la muerte nazi en 1945, Gwen quiso saber más. Su deseo la llevó a un sendero en el que caminó sobre los pasos de esas mujeres y garantizó que su valentía fuera reconocida más de 75 años después.

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En 2002, Gwen Strauss estaba disfrutando de un almuerzo relajado con su tía abuela de 83 años, Hélène Podliasky. Hélène era francesa y Gwen, una autora estadounidense, vive en Francia.

La conversación se centró en el pasado de Hélène. Gwen sabía que su tía abuela había trabajado en la Resistencia en Francia durante la Segunda Guerra Mundial, pero no sabía nada sobre ese momento de su vida.

 Hélène le contó cómo fue capturada por la Gestapo, torturada y deportada a Alemania a un campo de concentración. Cuando los aliados se acercaron, el campo fue evacuado y ella se vio obligada a caminar kilómetros en una marcha de la muerte nazi.

“Luego me escapé con un grupo de mujeres”, dijo brevemente.

Gwen quedó asombrada.

“Se estaba acercando al final de su vida, creo que se sentía lista para hablar sobre eso”, dice Gwen.

“Muchos sobrevivientes que guardaron silencio durante años, cuando hablaron no lo hicieron con su familia inmediata, sino con alguien un poco alejado”.

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Elegante y contundente

 Hélène Podliasky tenía solo 24 años cuando fue arrestada cuando trabajaba como agente de enlace para la Resistencia en el noreste de Francia. Su nom de guerre, o alias, era Christine. Hélène hablaba cinco idiomas, incluido el alemán, y era una ingeniera altamente calificada.

Tenía un alto cargo en la Resistencia“, dice Gwen.

“Había estado trabajando durante más de un año contactando agentes y guiando lanzamientos de material en paracaídas.

“Era brillante. Una persona elegante, tranquila, pero contundente”.

Eran los últimos años de la guerra, y Hélène había sido arrestada en 1944 después de un gran impulso de los nazis para intentar romper todas las redes de la Resistencia en Francia.

En esta época también fueron arrestadas otras ocho mujeres. Una amiga de la escuela de Hélène entre ellas.

 

Las otras 8

Suzanne Maudet (nom de guerre: Zaza) era optimista, amable y generosa. Un mes después de que se casara, a los 22 años, con un miembro de la Resistencia, René Maudet, la pareja fue arrestada por ayudar a jóvenes franceses a escapar clandestinamente a la Resistencia en lugar de ser reclutados para trabajar en las fábricas alemanas.

“Luego estaba Nicole Clarence, que estaba a cargo de todos los agentes de enlace en toda la región de París”, dice Gwen, lo que la puso en un inmenso peligro.

Con solo 22 años, fue arrestada tres semanas antes de la liberación de París en agosto de 1944 y deportada en el último transporte fuera de la ciudad. Jacqueline Aubéry du Boulley (Jacky) fue también una de las últimas prisioneras que se llevaron de París.

Jacky, de 29 años, era la mayor del grupo, una viuda de guerra y parte de una red de inteligencia clave en la Resistencia. Había sido criada por una tía y un tío ya que su padre era marinero y estaba en el mar.

“Cuando llegó a casa, ella se mudó con él”, cuenta Gwen. “Ella hablaba como un marinero y decía lo que pensaba. Fumaba todo el tiempo, tenía una voz muy profunda y grave. Era dura”.

Gwen también la describe como increíblemente leal y cariñosa.

Madelon Verstijnen (Lon) y Guillemette Daendels (Guigui) tenían 27 y 23 años cuando fueron detenidas. Buenas amigas, provenían de familias holandesas de clase alta.

“Vinieron a París para unirse a la red holandesa, pero fueron detenidas inmediatamente”, cuenta Gwen. “Guigui era atlética, etérea y serena, mientras que Lon era el tipo de persona que tenía que estar en el medio de todo”.

Gwen se refiere a Renée Lebon Châtenay (Zinka) como “increíblemente valiente”. Descrita por Lon como una “pequeña muñeca”, se decía que Zinka era baja con rizos rubios y un espacio entre los dientes frontales.

Ella y su esposo trabajaban para una red que ayudó a los aviadores británicos a escapar de regreso a Inglaterra. Zinka fue arrestada a la edad de 29 años, y tuvo una bebé en prisión al que llamó Francia. Solo le permitieron quedarse con su bebé durante 18 días, y Zinka fue deportada a Alemania.

Zinka siempre dijo que tenía que sobreviivir por su hija.

Luego estaba Yvonne Le Guillou (Mena). Gwen la describe como una chica de clase trabajadora a la que “le encantaba estar enamorada”. Trabajaba con las redes holandesas en París y en ese momento se había enamorado de un chico holandés. Fue arrestada a los 22 años.

La más joven de las 9 era Joséphine Bordanava (Josée), que tenía solo 20 años cuando fue detenida en Marsella. Era española, y tenía la voz más hermosa para cantar.

Josée calmaba y tranquilizaba a los niños cantándoles. Las 9 fueron trasladadas a Ravensbrück, un campo de concentración para mujeres en el norte de Alemania, y luego enviadas a trabajar en un campo de trabajo en Leipzig fabricando armamento. Fue allá donde forjaron una fuerte amistad.