13 familias enlutadas por la irresponsabilidad

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13 familias enlutadas por la irresponsabilidad
13 familias enlutadas por la irresponsabilidad

Desesperación y tragedia. En el pequeño local Thomas Resto Bar, en Los Olivos, se reunieron al menos 120 personas para una reunión social en la víspera del día de inmovilización social. La fiesta terminó en un caos cuando todos quisieron escapar de un operativo y 13 de ellos fallecieron por asfixia al caer uno sobre otro.

JÓVENES MURIERON ASFIXIADOS EN VIOLENTA ESTAMPIDA, CUANDO PRETENDÍA HUIR DE LA POLICÍA EN INTERVENCIÓN A DISCOTECA

Los presentes empezaron a llegar al local de la cuadra dos de la avenida Zinc, muy cerca de la zona El Trébol, aproximadamente a las dos de la tarde del sábado. A estas alturas ya se sabe que las reuniones están prohibidas por ser uno de los principales focos infecciosos del COVID-19, pero no les importó.

El establecimiento estaba muy bien acondicionado para la ocasión. Luces psicodélicas, música movida y las infaltables botellas con alcohol hacían que el ambiente sea propicio.

Empero, ante la llamada de los vecinos cerca de las 9:30 de la noche llegaron como 30 policías del Escuadrón Verde, para ponerle fin al tonazo. El desorden reinó en el lugar cuando los irresponsables formaron una estampida humana y amontonaron en las estrechas escaleras de la entrada.

La puerta solo se podía abrir por adentro, esto impidió que nadie salga. Los desesperados terminaron aplastándose y asfixiándose entre ellos. 12 mujeres y un hombre quisieron escapar de un túnel sin salida y fallecieron de manera casi inmediata. Incluso terminaron sin zapatillas y hasta sin polo.

El Comandante General de la Policía Nacional del Perú, Orlando Velasco, confirmó lo sucedido en la intervención. “Las personas que estaban en el segundo piso y las escaleras daban justo a la calle, al finalizar las escaleras había una puerta metálica que abría para adentro, entonces en esas circunstancias las personas se ponen nerviosas, algunos empezaban por salir y se cierra la puerta “.

Con la ayuda de combas, las autoridades lograron derribar el acceso metálico. Varios pudieron correr del infierno con rumbo desconocido, pero en total 23 fueron correteados y detenidos por los agentes. El panorama era distinto para los fallecidos, a quienes intentaron auxiliar, pero ya era demasiado tarde.

Versiones contrapuestas

En las afueras de la discoteca se formó un verdadero mar de lágrimas y pena. Los amigos y las parejas de las víctimas mortales abrazaban los cadáveres tapados con unas mantas blancas, como si el calor humano iba a regresar a la vida a sus seres queridos.

“No, hermano, tú no ¿Por qué? Despierta, por favor”, “No me dejes, no me dejes”, fueron algunas de las desgarradoras frases de los sobrevivientes. Otros se dedicaban a gritar y culpar a las fuerzas del orden. “Todos los que han tenido una responsabilidad acá la van a pagar, esto no va a quedar impune, todos (los policías) están mirando nomas”, arremetían.

Algunos testigos de la tragedia indicaron que los policías utilizaron gases lacrimógenos para controlar la turba. Incluso, señalaron que los uniformados habrían disparado al aire con la intención de intimidarlos. Según sus declaraciones, ello habría quedado registrado en videos.

“Observé que los 4 policías ingresaron al local y volvieron a salir, cerraron la puerta. Se escuchaba que las chicas gritaban que había balazos dentro de la discoteca. Los mismos oficiales habían tirado balazos y una bomba lacrimógena”, narró una testigo y un familiar de los occisos.

No obstante, el Ministerio del Interior (Mininter) emitió un comunicado desmintiendo el uso de las mismas. “Frente a la intervención policial, que no empleó ningún tipo de arma o bomba lacrimógena, los asistentes a la fiesta intentaron escapar por la única puerta de ingreso, atropellándose y quedando atrapadas entre la puerta y una escalera”, refirieron en el escrito.

Una de las fallecidas responde al nombre de Mayurit Salcedo Velásquez. Su madre reveló que la joven salió porque una amiga la convenció de ir a bailar. “Ella tiene dos hijos, el mayor lo tiene el papá y el menor lo tengo yo, Me dejó al bebé, se fue y ya no volvió”, precisó la señora Gregoria.

Lo detenidos tenían COVID-19

El Mininter informó que seis personas resultaron heridas debido a la aglomeración, tres de ellos son policías. Todos fueron trasladados a la clínica Jesús del Norte, situada en el distrito de Independencia, para ser atendidos a la brevedad.

Fueron 23 personas las que lograron ser detenidas, uno de ellos menor de edad. En horas de la noche pasaron por las pruebas rápidas de descarte del coronavirus y en los resultados revelados se confirmó que 15 dieron positivo. Algunos tendrían requisitorias, pero los agentes se encargarán de investigarlos.

“La discoteca “Thomas Restobar”, tenía una licencia expedida el año 2016. Tenemos que revisar toda esa documentación que está en la municipalidad”, informó el alcalde de Los Olivos, Felipe Castillo. De acuerdo con Rosario Sasieta, ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, la discoteca tenía licencia textil y para calzado.

La discoteca Thomas Resto Bar pertenecería a la empresa Monditex. En la lista de beneficiados del Ministerio de Economía y Finanzas, esta accedió a un préstamo por S/9 066 con una garantía al 98% del Estado. Las identidades de los propietarios del establecimiento ya fueron reveladas

Nélida Irene Díaz Serrano figura como la responsable de la administración del negocio y su esposo Leandro Montoya Callirgos posee la gerencia general de la misma. La pareja permanece en el Departamento de Investigación Criminal (Depincri) del distrito y serían procesados por el presunto delito de homicidio.

El presidente pide máxima investigación

Martín Vizcarra se encuentra en Arequipa y desde la ciudad blanca lamentó el fallecimiento de 13 jóvenes en la discoteca de Los Olivos. Además, mostró su cólera e indignación al tratarse de un hecho de irresponsabilidad teniendo en cuenta que las reuniones sociales están prohibidas.

“Pedimos una rigurosa investigación al Ministerio Público y una sanción ejemplar para los propietarios y los que han organizado este tipo de eventos y que, lamentablemente, no es el único. Hay muchos eventos de este tipo que se realizan en Lima y a nivel nacional”, expresó.

La policía se encargará de investigar la tragedia con profundidad para encontrar a los verdaderos responsables. Por otra parte, los agentes intervinientes también pasaran las pruebas de descarte de coronavirus, pues tuvieron contacto con los positivos.