El acoso sexual está presente y debemos estar alertas

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Acoso sexual
Acoso sexual

Con el inicio del estado de emergencia por la pandemia del COVID-19, la delincuencia disminuyó considerablemente. Nadie podía salir de sus viviendas y parecía que al menos estábamos a salvos de los robos y asaltos. Sin embargo, conforme pasaron los días, los maleantes salían a hacer de las suyas en las calles. El mismo se vio reflejado en la mente de los acosadores sexuales. En plenos meses de cuarentena vimos muchos casos de abusadores detenidos, feminicidas y agresores. Con el reinicio de las actividades comerciales, todo esto volvió a flote.

NINGUNA PERSONA ESTÁ LIBRE DE PASAR POR UN CASO DE HOSTIGAMIENTO SEXUAL, ESPECIALMENTE LOS MENORES DE EDAD Y LAS MUJERES, POR ELLO DEBEMOS ESTAR PREVENIDOS

La mayoría de las personas estuvieron más activas en las redes sociales y le dedicaban más tiempo al internet. El acoso, contra mujeres y menores de edad, que antes era de manera presencial o física, se mudó al Facebook y al Instagram. Todo puede empezar con un siempre hola para desatar un verdadero infierno en la víctima. Se muestran como buenas personas, de confianza, honestos, pero su verdadera personalidad es maliciosa.

Muchos varones, dentro de la estructura e imaginario machista, creen que ofrecer una sonrisa o permitir un halago significa darles permiso para ‘un cortejo’, lo cual no es cierto y solo existe en su cabeza. Es por esto que algunos salen con la frase: pero ella me lo permitió”, reveló Elva Ccnahuaray, psicóloga del Programa Aurora del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables.

En este marco, hay ciertos puntos importantes a destacar y tomar en cuenta para tratar de no exponernos demasiado ante el acecho del hostigamiento sexual. Nadie está libre, pero se puede evitar ciertas situaciones con potencial peligro.

Temor al qué dirán

En primer lugar, las personas víctimas de acoso no saben exactamente en qué momento se envuelven en la situación. “Los menores empiezan a interpretar las cosas, se llenan de pensamientos y si no hay confianza en casa no se lo dirán a nadie hasta que la mamá o el papá encuentren las conversaciones”, señala Ccnahuaray.

Muchas veces, los padres no saben que sus hijos sufren hostigamiento porque no tienen confianza con ellos mismos. En algunos casos se enteran cuando revisan los mensajes de los pequeños e, incluso, actúan de manera agresiva contra el menor reclamándole el motivo por el cual no les avisaron antes.

Lo importante es mantener la calma y ver todas las posibilidades de evitar el acoso, como bloqueando al sujeto de todas las redes sociales. Lo más importantes es hablar con los menores señalándoles todos los peligros por los que puede pasar. Además, la sexualidad no debe ser un tema tabú.

Juzgan a los afectados

Frases como “¿Qué habrás hecho?” o “¿Por qué hablas con extraños?” son muy escuchadas por los padres. Las víctimas de acoso muestran señales de que algo no está mal y tenemos que estar atentos a los cambios de humor y conducta. También al comportamiento porque algunos de los acosadores son los mismos miembros de la familia.

La experta indica que, ante un caso de hostigamiento, se comuniquen con la Línea 100 para recibir ayuda profesional. “Solo así se activará el circuito y protocolo de atención para estos casos. Hay un área en la policía nacional que podrá hacer el rastreo de llamadas y videos, desarrollará una estrategia interinstitucional para detectar al acosador”, precisa.

Cuidado con los profesores y jefes

Con las clases virtuales y trabajos remotos, el contacto que se tienen con los profesores o jefes ahora es de manera remota, virtual, vía Zoom. Con esta plataforma se puede interactuar por video y audio con las personas en una sala de reunión. Parecería un lugar seguro y libre de acoso, pero no es así. Se ha revelado casos en los que estas autoridades dicen frases sexuales o de doble sentido, además de intentar acercarse a sus víctimas.

Si se detecta un intento de hostigamiento sexual, lo mejor es comunicarlo con las autoridades de la institución o empresa. Más de un acosador pide fotos o videos en prendas íntimas o desnudos, pero nadie debe acceder a este tipo de peticiones ya sea porque le agrada la persona, porque ofrecen una mejor calificación en los estudios o porque esperan un ascenso en el centro de labores. Luego vienen los chantajes y amenazas de publicar el material en redes sociales.

Prevenir antes de lamentar

Existen casos en que los menores no tienen a sus padres o un tutor establecido, pero incluso sus vecinos pueden abogar por ellos si sufren acoso. La policía está en el deber de atenderlos en estas circunstancias y no hacer caso omiso a un peligro latente. Si no los atienden, se pueden llamar a otras autoridades para poder presentar lo que sucede.

“Hay que romper con el mito de que no se debe hablar de sexualidad, que es inadecuado. Hay que hablar del cuidado del cuerpo, de los genitales, de sus partes íntimas, esto debe ser algo natural para que los menores sepan diferenciar una caricia de un tocamiento. Esos aspectos se aprenden en casa y se refuerzan en la escuela”, finalizó la psicóloga.