¿Cómo nació su interés de postular a la cámara de Diputados con el partido País Para Todos?
No es la primera vez que postulo al Congreso de la República. Ya vengo postulando anteriormente, pero veo que hay tanto problemas, por ejemplo, con los bomberos voluntarios, que se mueren los pobres como palomas, y lamentablemente no tienen un seguro de vida, como sus familias, sus esposas y sus hijos. Eso es lo que yo vengo viendo desde que era muy joven, porque yo he sido aspirante. Otra cosa con la que me he visto en el camino, son los niños que tienen problemas neurológicos severos y sus familias que están desprotegidas. Hay que intervenir en ese punto. Otro, son los sílabos del colegio. Estamos completamente desfasados. Los chicos salen de los colegios y no entienden qué cosa es SUNAT, qué cosa es SUNARP, qué cosa es INDECOPI. Eso siempre me ha hecho reflexionar y darme cuenta que hay que hacer algo para cambiarlo, y no hay otro lugar que no sea a partir del Congreso de la República.}
¿Qué experiencia laboral tiene, qué le pueda servir como respaldo para poder llegar a la Cámara de Diputados?
De mí no esperes un título de Harvard. No, yo no vengo por ahí. Yo soy una actriz profesional. En mi caso, me ganó la vida diaria. Yo sé lo que es estar en un cuartel de la Fuerza Aérea del Perú, pasando por todas las obligaciones que te da el hacer un servicio militar. Soy árbitro de fútbol. Soy una persona bastante pegada a la regla, pegada a la norma. Una patada en el cuello, yo te voto de la cancha porque no te puedes pasar de vivo. Soy una persona que, a lo largo de mi vida, incluso en la política militante, he tenido disciplina. Yo sé lo que es cumplir las órdenes y el sentido de prelación. Trabajé en Foncodes en la época en que había un crack económico mundial en el 2008. Soy madre de dos hijos y he pasado por la angustia y desesperación de hacer un juicio por alimentos, que me salió después de 20 años.
¿Por qué aspirar al Poder Legislativo si es la entidad pública más desprestigiada?
Porque el problema no es la plataforma, no es el Congreso. El problema es la gentuza que hay adentro. Entonces, quítate tú, porque ahora sí me voy a poner yo. Y, es muy válida la frase. Claro, hay contadas excepciones, pero, por amor de Dios, no podemos seguir teniendo esa gente en el Congreso de la República, que era un lugar muy elevado y ahora es de los peores. Debería haber mucho más cuidado en la elección de los diputados y senadores.
Cuéntenos un poco de su experiencia como árbitro…
Fue una experiencia muy bonita porque yo siempre he sido una persona deportista. A mí siempre me ha gustado el deporte. De pronto, quise estudiar en la Escuela de Arte Dramático, pero siempre he tenido las ganas de yo subvencionarme mis costos. Yo quería trabajar y se me abre la puerta con la oportunidad de estar en un curso en San Borja, y tuve los mejores profesores, a Fernando Chapel, Antonio Arnau, el ‘Chato’ Yupanqui, Ángel Ciani y Alberto Tejada, papá e hijo.
¿Cómo fue trabajar en un ambiente de hombres deportistas?
Para mí nunca ha sido difícil porque en la quinta, donde yo he vivido, en Risso, en Lince, siempre he tenido muchos amigos varones. Yo llegaba al partido y decía: “señores, este partido no es de ustedes, es mío, no se vayan a reventar, que esta no es la final del Mundial, así que vamos a jugar tranquilos” y si se le calienta la cabeza a alguien, pum, roja, y vaya a bañarse a la ducha con agua bien fría y se acabó. O sea, la regla está para cumplirse y deportivamente, en la cancha, lo único que de pronto yo sí he tenido problemas ha sido a la hora de bañarnos para salir, porque solamente las duchas eran para varones. También entré sabiendo que era un mundo de varones y que yo no podía abusar de mi condición de mujer para exigir cosas o más cosas que las que el fútbol mismo.
¿Cómo llegó el Partido País para Todos del candidato Carlos Álvarez?
A través de una invitación del mismo Carlos Álvarez, a quien conozco hace 30 años por el sindicato de artistas donde mi papá era el secretario general. Yo coincido con Álvarez por que soy de las que sí apuesta por salirnos del Pacto de San José. Estoy cansada y harta de que nos estén matando como palomas en la calle. Prendo el televisor y, de pronto, un hombre que está sentado recibe cinco balazos en la cabeza. Queremos implantar un buen sistema de seguridad, de cuidado de las fronteras. Yo tengo una amistad muy grande con el grupo venezolano, pero también hay colombianos y mexicanos. La migración se da a lo largo de la historia y en todo el mundo. Pero, a donde tú llegas tienes que portarte bien. Conozco a muchos venezolanos y todas son gente correcta, gente profesional, gente buena, pero los malos, sean venezolanos, colombianos, mexicanos o de donde cuernos vengan, se tienen que largar. No los quiero en mi país.
¿Cuál es su propuesta bandera para el electorado?
La primera y más urgente, son todas mis familias que tienen niños con problemas neurológicos; el segundo, es la ley del artista porque yo soy actriz de profesión y no puedo dejar a mi gremio a un costado. Entonces, modificar la ley del artista, ponerla en el mismo nivel de las mejores leyes que tengamos en el país, y, además, principalmente, abrir el mercado porque en nuestro país, si no tenemos buenos sueldos para nuestros actores, es porque nuestro mercado está cerrado. Y ojo, no solamente por el lado de los actores, sino que, en el aspecto cultural, nos falta mucho. Nosotros somos la capital cultural de todo el continente americano. Entonces, no se condice con nuestra realidad con lo que potencialmente podríamos producir. Por otro lado, tengo un tema con la modernización del sílabus en los colegios. Si te das cuenta, lo mío es la educación. El tema de los colegios y los sílabus que está completamente desfasado.
¿Tiene alguna propuesta sobre la lucha contra la corrupción?
Propongo la muerte civil, como mi candidato a la presidencia. ¿Por qué le vas a dar 10 años de castigo a un tipo que se ha levantado el país y que además no te va a pagar el resarcimiento que la justicia te ordena? Él va a salir de la cárcel y no va a pagar nada. Entonces, la letra con sangre entra, esa frase es de las abuelas. Simplemente no postulas más y devuelves el dinero. En otros países lo que hacen es que te embargan las cuentas. Te quedas solamente con lo que pudiste haber ganado con tu sueldo, pero no le quites al Estado, que eso es quitarles a los pobres.



