Jerónimo Centurión presenta corto sobre “La casa de todos”

0
295
centurión

Contado por ellos y bajo sus propias palabras, cada historia de los refugiados muestra una realidad diferente de nuestro país, y nos proporciona una visión más amplia de nuestra sociedad.

“¿Tú crees que yo me merezco esto? ¿Tú crees que me merezco, con todo lo que he hecho, esto? Que tú te levantes y encuentres un quaquer caliente ¡Y que te lo lleven a tu cama! Que te tapen si sientes frio. Me hace recordar a mi madre. De verdad, aquí no hay palabras”. Fue parte del testimonio de un refugiado del albergue La Casa de Todos, para el corto documental producido por el Centro Cultural de la Beneficencia de Lima, y dirigido por el periodista Jerónimo Centurión.

El material audiovisual muestra las historias de los protagonistas, contadas por ellos mismos y bajo sus propias palabras. Para el proceso de realización, cada refugiado aportó haciendo el corto aún más enriquecedor, se le proporcionó cámaras analógicas a cada uno, se les capacitó, y fueron ellos quienes tomaron las fotos para participar de manera activa antes y durante el rodaje.

El corto abre la escena mostrando una conjetura quizás poco conocida para muchos. Durante la primera etapa de la pandemia debido al covid-19, el Gobierno decretó toque de queda y asilamiento obligatorio en nuestras casas. Sin embargo, demasiadas personas en estado de abandono no cuentan con un hogar, y esta clase de reglas se les hace imposible de seguir. El programa social “La Casa de Todos” ha logrado ayudar a muchos de ellos, y así lo muestra Jerónimo Centurión.

Con cada historia de los albergados, existe una nueva forma de reflexión para cualquier persona que visualiza el corto. Los problemas que han llegado a pasar durante su vida en estado de abandono, y cómo algunos lograron creer que eso era lo mejor que pueden tener, antes de llegar a esta casa hogar, son increíbles. El documental también transmite el poder que tenemos como ciudadanos de cambiar nuestra historia y la de nuestro país, sin el excelente servicio que brinda el personal, sin la calidad de organización y gestión del proyecto, las personas documentadas no estarían tan agradecidas y menos quisieran poder hacerse de una mejor y nueva vida.

Un buen trato en la mañana, un apoyo voluntario a un desconocido, o simplemente con saludar, todo hecho de esta índole forma parte de un cambio para nuestra patria, podría ser un error solo exigir desde lejos. Así lo muestra el corto, bajo diferentes escenarios, podemos conocer todo el complejo del albergue en varios sentidos; no solo los espacios, sino cómo cada persona que lo conforma se ha vuelto de total relevancia para la formación de como ellos lo llaman ahora su “hogar”.

Jerónimo Centurión nos da cátedra acerca de cómo una salida que aparenta solución general, podría ser un detonante visual acerca de un problema social mucho más grande. Los refugiados vienen de distintas partes de Lima, a cada uno le tocó una realidad diferente que tuvo que saber sobrellevar. El corto recoge esto de nuestro país y nos proporciona un mensaje social mucho más amplio. Cabe precisar que, La Beneficencia de Lima es una organización privada sin fines de lucro que, desde hace 186 años, promueve acciones y proyectos a favor de los más necesitados de la ciudad.