Pecho firme: cómo evitar la flacidez

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Pecho firme
Pecho firme

Descubre un plan para levantarlo

El pecho es una de las partes del cuerpo más bonita de las mujeres, pero que también genera grandes preocupaciones. Mucho, poco, caído… ¡Es difícil encontrar a una mujer que esté feliz con sus senos! Independientemente del tamaño (algo que puedes variar con implantes y cirugía estética), hay algo que a todas nos afecta, antes o después: la flacidez.

El pecho sufre muchísimo con los cambios bruscos de peso, con el embarazo y la lactancia, y con los años. Por sus características, es una de las zonas que antes envejece mostrando esa temida flacidez. La piel de esta zona es más fina y delicada, y la capa de colágeno que se encarga de mantenerla firme, pierde fuerza. Por otra parte, la glándula mamaria, influida por las hormonas, también tiende a caer.

Cómo retrasar la caída del pecho

No te vamos a engañar, tener unos senos firmes y bonitos requiere un gran esfuerzo y en la mayoría de los casos pasa por someterse a tratamientos de medicina estética. Pero hay ciertos hábitos que pueden ayudarte a retrasar la caída del pecho. El ejercicio es uno de ellos, por supuesto. Cuidado, eso sí, si eres runner, porque entonces tienes que cuidar tu pecho de forma especial.

Las cremas no hacen milagros, pero sí ayudan a evitar la flacidez del pecho. Si eres constante en los tratamientos, las cremas específicas para la zona del busto te ayudarán a reafirmar.
Además, hay algunos hábitos muy sencillos que te ayudarán a retrasar la flacidez del pecho: usa protección solar si te gusta hacer topless, no abuses del agua caliente a la hora de ducharte, bebe abundante agua a diario y elige el sujetador correcto para tus senos.

Tratamientos estéticos para el pecho

Y cuando todo falla, y si de verdad te acompleja tu pecho, acude a la cirugía y medicina estéticas. Además del aumento o la reducción de pecho, que son las operaciones más demandadas entre las mujeres y, entre las famosas, hay muchos tratamientos para reafirmar los senos.
La radiofrecuencia es uno de los más habituales. Una técnica no invasiva e indolora que funciona muy bien contra la flacidez.