En medio de una prolongada inestabilidad política, marcada por constantes cambios presidenciales y denuncias de corrupción, Zulema Morales, candidata al Senado con el numero 23 por el partido Primero la Gente irrumpe con un discurso que busca canalizar el descontento ciudadano. Su propuesta parte de una premisa contundente, y es que el país habría sido capturado por intereses políticos y económicos que operan desde el Congreso del Perú, debilitando la institucionalidad democrática.
La agrupación sostiene que la actual crisis favorece a grupos de poder que influyen en la permanencia o salida de presidentes, generando un escenario donde “nadie gobierna”. A ello se suma el avance de la criminalidad organizada, que, según plantean, se ha visto agravada por normas que limitan la acción del Ministerio Público del Perú y el Poder Judicial del Perú. Frente a ello, proponen derogar leyes que consideran permisivas y fortalecer ambas instituciones.
En el ámbito educativo, el partido cuestiona el modelo actual, señalando que la educación superior se ha convertido en un negocio. Plantea reformar el artículo 19 de la Constitución Política del Perú para que universidades privadas paguen impuestos, destinando esos recursos al fortalecimiento de la educación pública.
Asimismo, destacan la creación de la Universidad Nacional de Huaycán y Lima Este como un avance en el acceso a la educación para sectores populares, proponiendo impulsar su implementación.
De cara al proceso electoral, el mensaje es claro: continuar con el sistema actual o apostar por un cambio estructural. En un país marcado por la desconfianza, propuestas como esta reflejan la búsqueda de un nuevo rumbo político.



