“A VER QUIÉN SE ESCAPA DE AHÍ”, SEÑALA EL ALCALDE DE LIMA
El alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, recomendó la creación de cárceles en zonas selváticas con presencia de serpientes venenosas, con el objetivo de dificultar las fugas de los internos como parte de su estrategia para enfrentar la inseguridad y la corrupción que, según señaló, afectan al sistema penitenciario peruano.
“A ver quién se escapa de ahí”, afirmó durante un evento público el último fin de semana. El pronunciamiento tuvo lugar durante la ceremonia de colocación de la primera piedra del puente peatonal del kilómetro 38 en Punta Hermosa, donde manifestó haber planteado a la presidenta Dina Boluarte la necesidad de replicar el modelo penitenciario de El Salvador, al cual calificó como exitoso en la lucha contra la criminalidad.
“Hemos propuesto a la señora presidenta que tome el modelo de El Salvador, que deporte a 20 de estos fulanos a esta cárcel que se llama Cecot. Ya vino el alcalde de El Salvador a Lima”, declaró.
En ese contexto, explicó que sostuvo conversaciones con Mario Durán Gavidia, alcalde del municipio de San Salvador Centro, con la intención de establecer un convenio que permita al Perú trasladar a reos de alta peligrosidad a penales ubicados en zonas de difícil acceso geográfico.
“Le he dicho que viajo, pero dame un convenio para que el Perú pueda llevar a esa gente raqueada que si uno lo lleva a Challapalca ya está corrupto, tienen celular, jacuzzi (…) y más bien ir planeando con esta asesoría de El Salvador que sí ha sabido hacerlo, poner cárceles en la selva, que está maravillosa, y tiene zonas rodeadas de shushupes (serpientes), la pared es la sushupe, a ver quién se escapa de ahí”, sostuvo ante la audiencia.
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De acuerdo con el Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana, la shushupe —nombre común de la serpiente Lachesis muta— es la víbora venenosa más grande de América del Sur. Su longitud habitual oscila entre los dos y tres metros, aunque se han registrado ejemplares cercanos a los cuatro metros. Se trata de la única serpiente ovípara dentro de su género.
El veneno de la shushupe es altamente tóxico. Su mordedura puede ser letal debido a la gran cantidad de toxinas que inocula. Actúa como agente proteolítico y coagulante, generando rotura de vasos sanguíneos y coagulación intravascular, lo que puede llevar a complicaciones médicas graves.



