El atacante de Salman Rushdie tuvo contactos con Irán antes del atentado

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Hadi Matar asesino de Salman Rushdie
Hadi Matar asesino de Salman Rushdie

Fuentes de inteligencia de Europa y Medio Oriente afirmaron que el atacante del escritor Salman Rushdie, apuñalado el viernes en EEUU, tenía vínculos con miembros de la Guardia Revolucionaria iraní, pese a que el régimen persa ha descartado cualquier vínculo con el agresor, un joven estadounidense de origen libanés de 24 años.

OFICIALES DE INTELIGENCIA SEÑALARON QUE SE TRATARÍA DE UN “ATAQUE GUIADO”

Un funcionario europeo de la OTAN que trabaja en una unidad antiterrorista indicó a Vice News que el apuñalamiento realizado por Hadi Matar tenía todas las características de un ataque “guiado”, en el que un servicio de inteligencia convence a un partidario para que lo lleve a cabo, sin que ello implique un apoyo directo al atentado.

“Hay que vigilar de cerca sus comunicaciones. Una mayor investigación revelará más información sobre la naturaleza exacta de los vínculos”, adelantó, bajo condición de anonimato

Por otra parte, un funcionario de inteligencia de Medio Oriente dijo que estaba “claro” que, en algún momento antes del atentado, Matar había estado en contacto con “personas directamente implicadas o adyacentes a la Fuerza Quds”, una división de la Guardia Revolucionaria persa. “No está claro el alcance de la implicación, si se trató de un intento de asesinato apoyado directamente o si se trató de una serie de sugerencias e indicaciones para elegir un objetivo”, añadió, también bajo condición de anonimato.

Vice reportó que oficiales de seguridad confirmaron contactos en redes sociales pero que no dieron detalles porque la investigación está en desarrollo.

En 1989, el Ayatollah Khomeini, fundador de la República islámica, emitió una fatua llamando a matar a Rushdie, que vivió durante años con protección policial. El decreto fue en reacción al libro “Los versos satánicos”, novela considerada como blasfema por los más rigoristas, al entender que insultaba al Corán y al profeta Mahoma.

Tras días de silencio, este lunes Irán negó “categóricamente” cualquier vínculo con el agresor de Rushdie. “Nadie tiene derecho de acusar a la República Islámica”, agregó el vocero, pese a que la fatua contra el escritor nunca fue retirada y en estos años, varios de sus traductores han sufrido ataques, incluido el apuñalamiento mortal a su traductor japonés en 1991.

“En este ataque, sólo Rushdie y sus partidarios merecen ser culpados e incluso condenados”, añadieron desde Teherán.

Hospitalizado con heridas graves tras el ataque, el escritor británico-estadounidense va mejorando, según sus allegados. Ya no necesita respiración artificial y ha comenzado la recuperación, señaló su agente literario Andrew Wylie en un comunicado enviado a los medios.

Hadir Matar nació en Estados Unidos de padres que emigraron de Yaroun, en el sur de Líbano, cerca de la frontera con Israel, según el alcalde del pueblo. En el pueblo cuelgan banderas del grupo militante chiíta Hezbolá, apoyado por Irán, junto con retratos de líderes de Hezbolá e Irán. Israel ha bombardeado posiciones de Hezbolá cerca de allí en el pasado.

Los registros del pueblo muestran que Matar tiene la ciudadanía libanesa y es chiíta, dijo un funcionario del lugar. El funcionario, que habló bajo condición de anonimato por motivos de seguridad, dijo que el padre de Matar vive allí, pero ha estado recluido desde el ataque.

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Los versos satánicos

Esta novela surrealista y posmoderna provocó la indignación de musulmanes de todo el mundo que consideraron su contenido una blasfemia.

India fue el primer país en prohibirlo.

Pakistán hizo lo mismo, al igual que otros países musulmanes y Sudáfrica.

La obra fue elogiada en muchos ámbitos y ganó el premio Whitbread de novela. Pero aumentaron las reacciones violentas al libro y dos meses después tuvieron lugar protestas callejeras.

Los radicales la consideraron un insulto al Islam. Se escandalizaron, entre otras cosas, por el hecho de que dos prostitutas tuvieran nombres de esposas del profeta Mahoma.

El título del libro hace referencia a dos versos eliminados por Mahoma del Corán, porque creía que estaban inspirados por el diablo. En clave de realismo mágico e inspirado por eventos y personajes del momento, Rushdie narra en “Los Versos Satánicos” la historia de dos actores indios que sobreviven milagrosamente a un accidente de avión provocado por un atentado. En torno a la narrativa principal se entrelazan una serie de historias alusivas a la mitología del Islam y a la vida de su profeta, Mahoma.

 

En qué consiste la fatua contra el escritor británico y qué impacto ha tenido en su vida

Este fue el mensaje que pronunció en 1989 el entonces ayatolá de Irán, Ruhollah Jomeini, contra el escritor británico Salman Rushdie tras la publicación de su novela “Los versos satánicos”.

“En el nombre de Dios,

Somos de Dios y a Dios volveremos.

Estoy informando a todos los valientes musulmanes del mundo que el autor de ‘Versos satánicos’, un texto escrito, editado y publicado contra el Islam, el Profeta del Islam y el Corán, junto con todos los editores y editoriales conscientes de su contenido, están condenados a muerte. Hago un llamamiento a todos los musulmanes valientes, dondequiera que se encuentren en el mundo, para que los maten sin demora, para que nadie se atreva a insultar las creencias sagradas de los musulmanes en lo sucesivo. Quien muera por esta causa será mártir, si Dios quiere. Mientras tanto, si alguien tiene acceso al autor del libro pero es incapaz de llevar a cabo la ejecución, debe informar a la gente para que sea castigado por sus acciones.

 

Que la paz y las bendiciones de Alá estén con ustedes”.

Las palabras de Jomeini, difundidas por la radio, eran una fatua, un edicto o sentencia que emiten las autoridades religiosas musulmanas por petición de algún individuo, aunque en este caso no está claro quién habría pedido a Jomeini ofrecer una interpretación jurídica sobre una obra literaria.

Lo cierto es que la condena de Jomeini, entonces la máxima autoridad religiosa en el país de mayoría chíita, tenía rango de ley en Irán y gozaba de un incentivo adicional: una recompensa de US$3 millones para quien acabara con Rushdie.